Una de las preguntas que más se repite entre quienes recién entran al sector logístico es simple en apariencia: ¿por qué no se envía todo por avión, si es más rápido? La respuesta tiene que ver con algo que todo profesional de la cadena de suministro termina aprendiendo: cada modo de transporte resuelve un problema distinto.
Transporte marítimo: volumen sobre velocidad
El transporte marítimo mueve la gran mayoría de la carga internacional del mundo, y República Dominicana no es la excepción — los puertos dominicanos procesaron más de 2.3 millones de TEUs en 2025. Su ventaja es clara: es, por mucho, el modo más económico por unidad de carga, especialmente para volúmenes grandes.
La contraparte es el tiempo. Un embarque marítimo puede tomar desde días (rutas cortas dentro del Caribe) hasta semanas (rutas transoceánicas), y depende de itinerarios fijos de las navieras, lo que exige planificación anticipada.
Transporte aéreo: velocidad sobre costo
El transporte aéreo es entre 4 y 10 veces más costoso que el marítimo por kilogramo, dependiendo de la ruta y la temporada — pero reduce los tiempos de tránsito de semanas a horas o pocos días. Tiene sentido para:
- Mercancía de alto valor y bajo peso/volumen (electrónica, farmacéutica, moda).
- Envíos urgentes o de reposición de emergencia.
- Productos perecederos con ventanas de tiempo muy ajustadas.
Transporte terrestre: la última milla que casi nadie ve
El transporte terrestre rara vez es la estrella de la conversación, pero es indispensable: ninguna carga marítima o aérea llega a su destino final sin un tramo por carretera. En logística dominicana, esto incluye el movimiento entre puertos, aeropuertos, zonas francas, almacenes y puntos de distribución final.
Su eficiencia depende de factores muy distintos a los otros dos modos: estado de la infraestructura vial, disponibilidad de flota, y coordinación de horarios con los puntos de carga y descarga.
Cómo se toma la decisión, en la práctica
Un profesional de logística experimentado no pregunta “¿cuál modo es mejor?”, sino “¿qué necesita esta carga específica?”. La decisión combina tres variables: costo, tiempo y naturaleza de la mercancía. Muchas veces la respuesta correcta no es un solo modo, sino una combinación — transporte marítimo intercontinental seguido de transporte terrestre hasta el punto final, por ejemplo.
Estas tres lógicas de transporte se estudian en Visión 360 del Área Logística, Marítima y Portuaria, que recorre las bases operativas de los sectores aéreo, marítimo y portuario, y en Logística, Almacenes y Transporte, centrado en tipos de transporte y optimización de rutas. También puedes hablar con un asesor académico.
Fuente: Autoridad Portuaria Dominicana (APORDOM).
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